8 de abril de 2008

Porque será que siempre cuando estamos solo y al menos aparentemente “sin nada que hacer” justo en ese momento nuestra memoria tiende a jugar con nosotros. En esos momentos de una aburrida soledad, es cuando los recuerdos y escenas del pasado vienen a nosotros, nombres, fechas, personas y momentos que ya pasaron. Muchos de estos instantes en nuestra existencia nunca volverán a ocurrir, ni lo más remotamente parecido…

Siempre que nos encontramos solos, nos acompañamos de estos recuerdos, de personas que quisiéramos a nuestro lado, de viajes en nuestra mente que nos acercan por un instante que intentamos hacer eterno, pero que abruptamente desaparecen tal como llegaron… Ese es el cruel juego que a nuestra mente y nuestra alma le gusta jugar junto a la soledad..

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